Menopausia

¿Qué es la menopausia?

Este estado (menopausia) significa por un lado, la disminución de la producción hormonal de la mujer, los estrógenos, que determina dos situaciones importantes y terminales: desaparición de las menstruaciones y terminación, por lo tanto, del ciclo gestativo.

Este estado es menos complicado que para el sexo masculino, ya que en las mujeres es más consciente y público, por lo tanto, más compartido y menos vergonzoso que para el varón.

De todas maneras, cuando se presenta el comienzo de la menopausia (disminución hormonal en la mujer), puede ocasionarle problemas que se manifiestan con sensaciones de vejez ya que comienzan a aparecer progresivamente arrugas en el rostro, flacidez muscular, disminución de energía física y de líbido sexual, lo que puede ir generando una disminución de su autoestima.

Hay situaciones personales de larga data, condicionadas fundamentalmente por la cultura de la sociedad en la que vivimos, lo que puede ocasionar en personalidades inseguras y con base histérica el comienzo a dramatizar síntomas que pueden ser intensos y hasta destructivos (miedo a la vejez, miedo a la muerte, soledad por el nido vacío) hijos que crecen y se van de la casa a realizar sus propios proyectos de vida, vaciedad afectiva y laboral (edad en la que se comienza a pensar en las jubilaciones lo que conlleva a más vaciedad), reproches a veces agresivos exigiendo a los demás que cubran los baches internos que por sí misma no puede ir resolviendo en esta etapa.

A veces se elige el camino de la reiteración duradera de síntomas psicosomáticos con permanente concurrencia a consultas médicas en búsquedas de soluciones mágicas a sus fantasmas internos, soluciones que no encontrará hasta que no tome conciencia de su compromiso con esta etapa de su vida, de sus frustraciones, y en algunos casos de su realización personal.

Otra opción conflictiva es buscar hacer retroceder el calendario biológico (cosa imposible de lograr) y por ese motivo que es un fuerte desequilibrio, entrar en competencia con hijos o hijas jóvenes a través de conductas disparatadas para la edad; ropa inadecuada o una serie de cirugías plásticas que nunca la satisfacerán porque la apariencia externa no modifica deseos inalcanzables.

En otros casos, observamos mujeres inmaduras y sin objetivos propios que continúan buscando la dependencia en los hijos y en la pareja, interfiriendo en sus propios desarrollos, lo que puede llegar a provocar serios conflictos generacionales y humanos, y hasta rompimientos definitivos de las relaciones con los hijos y con la familia primaria.

Un camino equivocado más y hasta neurótico es asumirse como madre de los nietos, con lo que logra suprimir su propio status de abuelazgo, negando las diferencias generacionales en lo cultural y en lo social para, sobre todo, romper e impedir que los padres de esos niños asuman la responsabilidad de padres y los hijos entiendan con claridad el rol diferencial entre abuelos y padres.

Todo lo expuesto son los peligros que una mujer irrealizada con relaciones poco sólidas internas y externas puede sufrir a través de una mala formación o desinformación de la realidad de la menopausia, aunque de ella se habla mucho, pero la conocen pocas.

Una persona sana, madura, equilibrada la entenderá que a la menopausia como una etapa biológica natural e irreversible, asumiéndola con tranquilidad y con productividad en base a todo lo aprendido en el decurso de su vida.

Dra. Raquel Barón de Neiburg

No Hay Comentarios

Deja un comentario

Facebook
Twitter
YouTube
Pinterest
Instagram